lunes, 9 de mayo de 2011

Sientate

En frente de mi esta la luz y las cosas que quiero,
en frente de mi estas tu aunque casi no te veo,
en frente de mi esta dios pidiendome que viva,
en frente de mi esta el diablo gritandome que siga,
en frente de mi esta el beso, la caricia y lo prohibido,
en frente de mi esta eso que me arrastra a mi destino,
en frente de mi te tengo aunque se que tengo nada,
porque esto que yo veo es lo que ahnela mi alma,
y no todo lo que eres porque tu no eres nada.
En frente de mi esta intacto el pasado que me quema,
en frente de mi se burla y me reta a que lo pierda,
en frente de mi te veo y me duele como nunca,
El saber que te has burlado y yo te amo mas que nunca.

Realidad

Se acabo la calle y se acabo la fiesta,
se acabaron los lapsos de promiscuidad y de cosas inciertas,
se cerraron las puertas de lo que algún día llamamos libertad,
para dar paso a la realidad que me llevo contigo y que hoy es el destino del cual me quiero aferrar.
Y dándome así cuenta que la libertad lleva tu nombre tatuado entre las alas,
y que mi bienestar se esconde en tus ojos de verde mirar,
supe que mi destino se perdió en tus huellas que caminan hacia la felicidad.

Mio

Todo empezó con una palabra, un simple hola de tus labios que me tenían prendada,
luego un café acompaño nuestra charla y repetiste tu nombre del cual no entendía nada,
al yo querer repetirlo me ayudaste una y mil veces y ahí supe que tu destino era justamente ese,
ayudarme y respaldarme estar a mi lado siempre.
Yo quise seguir tu juego a tu ritmo, a tu cadencia, sin embargo en estas cosas nunca he tenido experiencia
y entendí que yo te amaba cuando con simples miradas tu corazón reclamo a gritos el corazón de ella.
Te montaste en tu mustang del ano noventa y ocho, me miraste y prometiste que nos veríamos pronto,
sin embargo, la calle pronto se vistio de tu sangre, y sonríe pues si no eras mio no serias de nadie.

Dueña del aire

Cuando de tu voz nacen príncipes negros y de tu perfume agua de lluvia que da remanso a mi tertulia y da sabor a lo insípido, cuando de tu piel nace un obrero que taladra al fondo de mi alma, cuando de tus huellas sale enero pa enfriarme las mañanas y grabarme con un beso que de ti sera mi alma. Y que en la calma de la noche atormentas los vecinos porque es tuyo mi destino y ahí siempre me lo acuerdas, cuando duro noche en vela pensando que no te tengo aunque se que estas durmiendo conmigo en la misma cama.

domingo, 8 de mayo de 2011

El Sillon Verde

Sentada en el gran sillón verde, el cual no le aportaba nada estilo a mi habitación, con un libro entre mis manos hago mis propias conclusiones sobre esté, ''Veronika decide morir'' de Paulo Cohelo, dice la portada, pienso en lo interesante o absurdo que seria despreciar la vida por el solo hecho de pensar que se ha vivido todo.

Sin embargo una brisa fría me saca de mis cavilaciones y en un movimiento torpe me levanto del sillón para cerrar la ventana, y mientras lucho con la cerradura oxidada, las luces de tu carro me enceguecen y corro hacia la cama para pretenderme dormida, y así, evitar otra pelea mas, cuando se que la culpa de tu traición no te deja en paz.

dos minutos después el ruido estruendoso de la puerta me sobresalta, escucho mi nombre retumbar por toda la casa y a ti tropezar con cada cosa en tu camino.
abres la puerta de la habitación, siento como tu penetrante mirada golpea cada poro de mi piel erizando hasta el ultimo centímetro de esta, y aun cuando se que tienes mucho que decir, no lo haces. me invade el pánico.

me volteo para enfrentar tu mirada, mas helada que de costumbre por un segundo creí ver algo de nostalgia en ella, pero ahora que lo pienso creo que solo era lastima.
espere a que reaccionaras para luego ver como bebías de tu botella, pasaste por mi lado reconociendo en ti un perfume que no era el tuyo, mucho menos el mio, tomaste la maleta gris debajo de la cama, la abriste a mis pies y vi como poco a poco la ibas llenando de tu ropa. tomaste de sillón verde la camiseta tuya con la que me encantaba dormir. ya que tenia todo tu olor impregnado.

tomaste la maleta y caminaste hacia la puerta.

-¿a donde vas?- pregunte con un hilo de voz.

te volteaste y me miraste con un gesto en tu rostro que por increíble que me pareciera era una sonrisa, y un sentimiento de avallasante  humillaciónme recorrió de pies a cabeza. abriste la puerta mientras me mirabas y con un simple movimiento de tu mano me sacaste de tu vida.

El Sillon Verde

Sentada en el gran sillón verde, el cual no le aportaba nada estilo a mi habitación, con un libro entre mis manos hago mis propias conclusiones sobre esté, ''Veronika decide morir'' de Paulo Cohelo, dice la portada, pienso en lo interesante o absurdo que seria despreciar la vida por el solo hecho de pensar que se ha vivido todo.

Sin embargo una brisa fría me saca de mis cavilaciones y en un movimiento torpe me levanto del sillón para cerrar la ventana, y mientras lucho con la cerradura oxidada, las luces de tu carro me enceguecen y corro hacia la cama para pretenderme dormida, y así, evitar otra pelea mas, cuando se que la culpa de tu traición no te deja en paz.

dos minutos después el ruido estruendoso de la puerta me sobresalta, escucho mi nombre retumbar por toda la casa y a ti tropezar con cada cosa en tu camino.
abres la puerta de la habitación, siento como tu penetrante mirada golpea cada poro de mi piel erizando hasta el ultimo centímetro de esta, y aun cuando se que tienes mucho que decir, no lo haces. me invade el pánico.

me volteo para enfrentar tu mirada, mas helada que de costumbre por un segundo creí ver algo de nostalgia en ella, pero ahora que lo pienso creo que solo era lastima.
espere a que reaccionaras para luego ver como bebías de tu botella, pasaste por mi lado reconociendo en ti un perfume que no era el tuyo, mucho menos el mio, tomaste la maleta gris debajo de la cama, la abriste a mis pies y vi como poco a poco la ibas llenando de tu ropa. tomaste de sillón verde la camiseta tuya con la que me encantaba dormir. ya que tenia todo tu olor impregnado.

tomaste la maleta y caminaste hacia la puerta.

-¿a donde vas?- pregunte con un hilo de voz.

te volteaste y me miraste con un gesto en tu rostro que por increíble que me pareciera era una sonrisa, y un sentimiento de avallasante  humillaciónme recorrió de pies a cabeza. abriste la puerta mientras me mirabas y con un simple movimiento de tu mano me sacaste de tu vida.

Retrovisor

Te recordare como aquello que un día ame
te recordare como eso que me complemento,
luego romperé este retrovisor.
porque aunque estés aquí como este papel y esta carta
no tengo ganas de engañarme a mi misma diciendo que te quiero.

Espero que algún día sepas lo mucho que te ame
y cuando mires por tu retrovisor veas lo feliz que me hiciste
y sobretodo el daño que no quisiste, supuestamente, hacerme sentir
para que no cometas el mismo error con la persona a quien amas
esa que yo nunca fui.

Me alegra decirte que en mi vida solo hay felicidad
ojala y nunca mires atrás y quieras regresar
porque como te dije un día ya no hay marcha atrás
por eso arranca tu retrovisor y no mires atrás.